El vuelo del Hipogrifo. Madrid: Lengua de Trapo (col. Nueva Biblioteca 67) 2002.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on reddit
Share on whatsapp

Compártelo en redes sociales y sígueme en:

El vuelo del Hipogrifo

Una novela híbrida, lúdica, divertida y misteriosa, una declaración de amor a la literatura de todos los tiempos y de todos los géneros, llena de pistas y guiños.

La joven filóloga Katia Steiner investiga apaciblemente los documentos del legado del profesor Valcárcel, un erudito hispanoitaliano. Pero varias circunstancias alteran la aparente rutina de su labor: la repentina desaparición de un colega del profesor, la apertura de la consecuente investigación policial y, sobre todo, la irrupción de un adivino con carisma y poderes paranormales, dispuesto a todo para acceder a los documentos del legado Valcárcel. Katia pronto comprende que en el material con que trabaja se encuentran las claves de un conocimiento arcano tan seductor como peligroso, aunque todavía no puede imaginar en qué medida la compleja intriga en que se ve envuelta afectará a su propia identidad.

Ambientada en Italia, Austria, Turquía, España y otros mundos no tan fácilmente localizables, El vuelo del hipogrifo es una apasionante historia de intriga, en la que se suceden los misterios y las revelaciones, y que constituye un explosivo cóctel de géneros literarios: fantástico, criminal, caballeresco, pastoril, folletinesco… Con esta novela, de una modernidad insólita, Elia Barceló alcanza su más plena madurez literaria y se muestra como una autora capaz de jugar con elementos tomados de las más variadas tradiciones literarias, y de crear así una trama que atrapa al lector para sorprenderlo constantemente, llevándolo de la fantasía al realismo a través de distintos tiempos y escenarios.

Texo de Casa del Libro
https://www.casadellibro.com/libro-el-vuelo-del-hipogrifo/9788489618879/827110

“El vuelo del Hipogrifo” fue mi primera novela aproximadamente generalista (aunque tiene un fuerte componente fantástico) y surgió de un repentino enamoramiento con la materia, o quizá debería decir “con las materias”, porque fue una conjunción de varios factores:
Por un lado, un pequeño grupo de escritores (César Mallorquí, de quien partió la primera idea, Julián Díez, Armando Boix y yo misma) nos unimos para crear algo que en la literatura de ciencia ficción es habitual: un “universo compartido”, pero que nunca se había hecho en literatura generalista. Empezamos durante unos meses César y yo, y más tarde, junto a los otros dos colegas que he mencionado, dedicamos muchas cartas, luego emails e incluso reuniones presenciales, a lo largo de dos años a crear una región en España donde todos podríamos colocar nuestras historias cuando nos pareciese necesario. Esa región fue bautizada como “Umbría” y se ubicó en el norte de la península, más o menos entre Asturias y Cantabria, pero con un desarrollo hacia el sur y con una variedad de paisajes y climas que permitían la ubicación de historias más mediterráneas, como las mías, sin perder por eso su carácter norteño. La particularidad de Umbría es que, además de ser una autonomía uniprovincial normal, como Murcia o La Rioja, es un lugar donde la magia se hace presente y donde de vez en cuando pasan cosas raras. Todos nos comprometimos a escribir algunos relatos que después publicaríamos en un volumen común, junto con una especie de almanaque, para dar a conocer nuestra creación.
El proyecto era una maravilla y estábamos entusiasmados, pero, lamentablemente, por unas cosas o por otras, al cabo de un par de años solo César y yo habíamos escrito algo. Armando escribió también un relato que nunca llegó a publicarse. César escribió un precioso cuento y publicó una novela: “Leonís”(edebé). Yo también escribí y publiqué dos obras inspiradas y ambientadas en Umbría: “El secreto del orfebre” y la tercera parte de la novela “El vuelo del Hipogrifo”, que sucede allí.
Por otro lado, yo había terminado de escribir mi tesis y estaba recopilando material para un segundo libro académico que me había llevado a leer obras como “Orlando furioso”, el gran clásico de Ariosto, y me había estimulado el pensamiento en direcciones insospechadas, como la novela pastoril y la épica culta renacentista. Algo en mi interior empezó a moverse, buscando combinarse con otras ideas para que saltara la chispa que tan bien conozco y que, en mi caso, es el origen de las novelas.
Además, mis lecturas personales, por puro placer, habían sido del tipo que se llevaba en aquella época (finales del siglo XX): aventuras, resolución de acertijos, manuscritos secretos, clubs misteriosos…
De la mezcla de todos estos materiales surgió la chispa que buscaba y que me llevó a escribir “El vuelo del Hipogrifo”, una novela lúdica, un “roman fusion” como lo llamó la crítica extranjera, una historia de aventuras, descubrimientos, viajes fantásticos a mundos literarios, secretos de familia… diferentes géneros, estilos, narradores… creando una especie de tapiz, de patchwork del que disfruté minuciosamente mientras lo escribía y que acabó convirtiendo el resultado en una novela de culto para un selecto grupo de personas.

El vuelo del Hipogrifo. Madrid: Lengua de Trapo (col. Nueva Biblioteca 67) 2002.

EL VUELO DEL HIPOGRIFO. Edición de bolsillo en PUNTO DE LECTURA. Madrid: Suma de Letras 2003.

  • DIE STIMMEN DER VERGANGENHEIT. Piper Verlag: München 2008. Alemán
  • STEMMEN UIT HET VERLEDEN. Em. Querido’s Uitgeverij: Amsterdam-Antwerpen 2009. Neerlandés.

Puedes consultar todas las obras traducidas aquí.

Compártelo en tus redes sociales:

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on reddit
Share on telegram
Share on whatsapp

Lanzamos la web

¡Por fin ha llegado el momento! La web de Elia Barceló. Durante muchos meses hemos estado eligiendo colores, formas, estructuras y tipos de letra, reuniendo

Leer Más >>

Deja una respuesta